¿TIEMPO PARA ENFERMARNOS?

¿TIEMPO PARA ENFERMARNOS?

Namasté, hoy quiero compartir contigo reflexiones y aprendizajes desde “la enfermedad”, una parte de la vida que, al igual que muchas otras rechazamos y rara vez nos abrimos a ver qué nos quiere decir. Que disfrutes el acompañarme por este recorrido hacia lo desconocido.

 

Hace unos días, mientras mi mente planeaba irse de viaje, mi cuerpo estaba preparándose para rendirse, para ponerse vulnerable, para descansar, para quemar lo viejo y renacer, en pocas palabras, se iba a enfermar, pero nosotros no lo vemos así de poético, por lo general la enfermedad se vive de forma completamente caótica.

Entonces, mi cuerpo poco a poco empezó a subir su temperatura, mis cuerpo dolía, dolía profundo, mi cabeza quería estallar tanto que no soportaba ni hablar o siquiera pensar, mi garganta se cerro para evitar que mi ego quisiera decir algo, así sea quejarse, el cansancio se encargó de que pudiese dormir un día y una noche enteros.

Y mientras la inteligencia corporal luchaba contra algún virus aceptado (tranquilos solo fue gripa común) , digo aceptado porque para que esto ingrese, debimos abrirles las puertas en algún punto de toda la existencia energética que somos. Pude observar demasiado, pude darme cuenta de que no se trataba de enfermar, se trataba de morir.

 

¿Qué pasa cuando enfermamos?

Cuando enfermamos o cuando algo duele ya sea físico, mental o incluso emocional, nuestra primera reacción que proviene desde el miedo es la de dejar de sentir ese síntoma como sea, desde la inyección, la pastilla, el agua medicinal, hasta el sanador energético que haga que “ya no me sienta así”, porque no hemos aprendido a soportarlo, pero más allá de soportarlo, a oír el dolor, a oír el síntoma, a darnos tiempo, a ver qué pasa.

Nuestros acompañantes, es decir las personas que viven a lado de la persona que está atravesando el proceso de “morir a lo viejo” o enfermarse, por lo general desesperan, sufren, se preocupan y quieren darnos una y mil cosas para que esto “pase lo más rápido posible”, pues en el fondo, y aunque ellos tal vez no lo vean, pero si estás leyendo esto y lo has vivido, será de gran ayuda. Pues la enfermedad no solo es maestra para quien la porta, sino para todos los que la viven directa o indirectamente. Esta maestra te muestra como estás tan apegado no exactamente a la persona, sino al papel o roll que ella desempeña en tu vida y que ahora ya no lo hace y que pueda suceder que lo deje de hacer.

Estos personajes dejan de contar con aquello importante que tu dabas o aportabas, desde algo físico material o una simple charla, afecto y compañía, ellos también viven el aprendizaje de desprenderse de algo.

 

De esta forma, no hay tiempo para enfermar, en cuanto algo empieza a cambiar, todos los involucrados quieren evitar que esto pase, acallar el síntoma, tomar lo que sea, pero que por favor, todo vuelva a la “normalidad”, que nada se mueva, que el caos no ingrese, que no llegue el sufrimiento, el dolor, el tener que hacernos cargo y cuidar de nosotros mismos o de alguien mas.

 

Verdadera enfermedad, verdadera sanación

Desde mis 15 años elegí que no tomaría ningún medicamente cada vez que enfermara ( claro, exceptuando si es una infección o invasión que esté comprometiendo seriamente mi vida) . Desde entonces pude ver lo fuerte que era mi cuerpo, pero también mi mente y que además la energía es muy poderosa y puede regresarte siempre a tu estado natural de amor y salud.

Durante estos días solo me dejé sentir, podía ver que el dolor si bien era físico, el dolor más grande era emocional, me dolía el alma, me dolía el espíritu, me dolían los rechazos aceptados, los escalofríos de la necesidad y falta de amor, me dolían en la cabeza los pensamientos en exceso. Un calor de rabia, profunda rabia y lucha dentro de mí. Mientras mi cuerpo no podía ni quería moverse, dentro de mí la ira quería destruirlo todo, quería que todo acabe. Además de asumir la responsabilidad sobre mí misma, sobre mis propias elecciones y confiar en que funcionarán.

Funcionarán no precisamente para curarme como el mundo espera.

 

Y aquí quiero abordar un tema muy importante, la sanación. Cuántas veces has creído que sanar es que aquello que duele termine y todo vuelva a ser como antes, eso no es sanar, eso es el ego queriendo no morir.

 

La verdadera sanación, la verdadera enfermedad, no la que nos han contado, no esa que es mala y viene a hacernos daño, no eso que solo viene a interrumpir nuestros ritmos de vida, esa que nos saca de la eterna carrera en la misma rueda de confort, esa no. Hablo de la enfermedad que es la misma sanación, de aquello que nos pasa cuando necesitamos sanar algo del alma, aunque la vivencia sea en apariencia netamente física, hablo de esa maestra dispuesta a enseñarte el arte de morir a lo viejo y de renacer una y otra vez.

Esa hermosa maestra que por elección se vuelve dolorosa y hasta sufrida.

 

Lo que nos recuerda Arcángel Rafael

El primer día que enfermé claro que me vi corriendo a tomar algún “remedio natural”, pero luego, vi que era más de lo mism0. Así que solo escuché mi cuerpo y vi que necesitaba, mucho descanso e hidratación, así lo hice, también el enfrentarme a mis emociones y dejar que todo suceda, rendirme ante todo y todos, pues no hay tiempo de enfermarse, la sociedad te exige estar de nuevo en marcha ya mismo, no hay tiempo de esas cosas trascendentales.

Cualquier medicamento natural, terapia alternativa, cualquier sanador de alma o a lo que tú recurras, la función no es acabar con lo que te está pasando. Yo llamé a Arcángel Rafael, él me recordó que muchos que creen en los ángeles los llaman a ver si ellos funcionan como el acetaminofén, bloqueando el canal neuronal que le avisa al cerebro que algo duele o tal vez mágicamente desapareciendo todo lo que está enfermando, me recordó también que ellos ante cualquier llamado siempre acuden al plan de alma del paciente a ver cual es el aprendizaje elegido y cómo ellos pueden ayudar a hacer consciencia de lo que sucede, pues la verdadera sanación es quedarse con el aprendizaje y liberar la experiencia. Y esto mismo hacen las plantas u otros métodos de sanación.

 

Este escrito es para compartir algo que más que mi experiencia es un llamado, pues sufriremos mientras sigamos con la mentalidad de querer siempre que todo siga igual y tomar lo que sea para que el dolor se vaya. Mi invitación es que dejes que la sabiduría de la naturaleza te abra al dolor y te enseñe el arte de morir y transformarte.

 

Ahora ya me encuentro mucho mejor, fueron solo 4 días en el fuego de la transformación, hoy ya estoy recibiendo los regalos de vivir procesos con consciencia.

 

pdta: también fui acompañante durante estos días. Mi hijo enfermó primero que yo, también entré en desesperación para que todo le pase rápido, y aunque con él sí me ayudo de medicamentos lo menos invasivos posibles, trato de poco a poco ir haciendo consciencia de que él también está viviendo lo mismo que yo y de no afanar su sanación, de darle tiempo, de reconocer que la enfermedad así como la muerte son parte de la vida. Te lo cuento porque no se trata de no tomar nada, esa es mi elección y yo me hago cargo, se trata de vivir procesos conscientes donde puedes tomar lo que quieras pero con la consciencia de ayudarte a transitar este paso sin librarte del aprendizaje.

 

 

Lo que sí definitivamente debemos de aprender a transitar cuando enfermamos es nuestra relación con el tiempo que no es más que la relación que tenemos respecto a lo que damos y recibimos de esta existencia, de recordar que la vida no es una carrera, que no hay ningún lugar al cual llegar, porque también nos han vendido que hay que emprender la carrera hacia la sanación y, puedo ver como nos hacemos las una y mil terapias a ver si esto pasa YA. Nada pasa, todo es, todo es ahora, es eterno, es hermoso, es el amor en todas y cada una de sus formas. No te afanes, no hay nada mañana, no hay nada más allá, todo lo más hermoso que puedas descubrir está sucediendo ahora, incluso si has enfermado del cuerpo, de la mente o del alma. En la misma enfermedad está inmersa la sanación, solo deja de huir de ella, solo ríndete al placer de estar VIVA, des estar VIVO. Disfrutemos la vida y abrámonos a lo que ella tiene para nosotros, los más hermosos regalos.  Os amo. Namasté

 

 

 

Espero lo hayas disfrutado, déjame tus comentarios o escríbeme compartiendo tu experiencia.

 

 

Aprovecho par invitarte a los próximos encuentros y talleres que tendremos en noviembre que precisamente nos acompañan a entender y aprehender estas enseñanzas en cuerpo propio.

 

 

CÍRCULO DE SANACIÓN FEMENINA 

“Yo soy suministro infinito” activando los códigos de la confianza en la abundancia de la vida

Fecha: martes 9 de noviembre PRESENCIAL

Hora: 5:00 pm 

TALLER DE INICIACIÓN EN DANZA DE LUNA

Mujeres que trabajan su luz a través del movimiento y la respiración

Fecha: sábado 13 de noviembre

Hora: 2:30 pm 

Valor: $30.000

TALLER INTRODUCTORIO AL ARTE DE LA SANACIÓN FEMENINA A TRAVÉS DEL USO DE HUEVOS YONI

Fecha: jueves 25 de noviembre

Hora: 5:00 pm 

Valor: $40.000

Para más información puedes leer la programación completa aquí :

MUJER ALQUIMIA * Programación Noviembre Rosas y Lunas

Leave your comment

Login

Lost your password?